domingo, 5 de marzo de 2017

Viernes lluvioso


La tenue luna de septiembre alumbra el cielo del estuario.
Multicolor es el paisaje de este viernes lluvioso.
En algún momento es ligero y otras veces un poco indecoroso.
Hay un escándalo de luz en el acrílico y la multitud que pasa parece encandilada por el resplandor de los escaparates. La gran ciudad abruma con su brillo pero también con la humedad de sus tonos opacos. Relumbra bajo la lluvia el cartel fluorescente en la marquesina de los teatros. Hay muchas puertas con la imagen corpórea de artistas que seguramente serán ovacionados esa misma noche. Los bares incitan al paseante a entrar al refugio de sus mesas. Los oficinistas regresan a sus casas. Los indigentes buscan comida en la basura.
Yo recorro un poco pensativo las cuadras de esta ciudad nocturna que tantas veces he amado. La noche de Buenos Aires suele ser propicia para eso. He venerado tanto a mi ciudad que por momentos me parece que no fuera cierto. Pero también siento que no he sido correspondido y eso también es cierto.
Es una hembra altiva la ciudad, tiene muchos amantes.
Y yo no soy más que uno de ellos.
Pero contigo las cosas son distintas porque sé que me estás esperando allí, en el propio abismo del tiempo. Por eso desando con ansiedad mis pasos en este viernes lluvioso en que voy hasta tu encuentro.
Has elegido el lugar, siempre eliges el lugar del encuentro.
Me aguardas en la suite del hotel más conocido del Retiro. Allí donde la pureza es una referencia constante que lo distingue del resto. Hace tiempo ya que has tomado aquella habitación como nuestra. Y entonces me esperas, en tu magnífica desnudez de mujer, amparada por el contraluz del ventanal y bebiendo de la botellita de champagne del minibar como una diosa pagana, como una diva paciente, como una amante anhelante y cercana.
Te adoro mujer y quiero que lo sepas.
Por ti no sólo recorrería caminando el centro de la ciudad un viernes a la noche. Por ti lucharía con los dragones y atravesaría mil tormentas.
Por ti me gustaría ser poeta.
Aunque ahora me contento con ser el centro de todos tus propósitos y que al llegar te dediques a quitarme lentamente la ropa. A veces hay destellos cuando lo haces. Son los carteles luminosos de una tienda famosa.
Lo primero que te gusta intentar es sacarme la corbata mientras compartes la botellita de champagne en mi boca. Y yo te recorro como un conquistador cansado pero victorioso. El brillo y el resplandor y las luces parecen el trasfondo del escenario de todos los deseos. Me suelo pasar extensos minutos en tus senos, dibujando la curva abismal de tu cadera y luego besándote hasta quedar exhausto.
Afuera la ciudad permanece atenta. Supongo que nos quiere advertir que es mucho más alucinante que nosotros y que jamás, aunque lo intentemos, vamos a liberarnos de ella.
No lo sé.
Yo solo quiero, mujer, que me jures dulces cosas. Que me jures que lo nuestro no pasará, como todo. Quiero que me jures que lo que estamos viviendo es cierto, aunque mañana me olvides, eso no importa.
La tenue luna de septiembre seguirá brillando en el estuario mientras tú me mientas al oído y el paisaje multicolor de la ciudad seguirá siendo indecoroso.
Júrame que me quieres para siempre.
Miénteme en la agonía de este viernes lluvioso.


©Néstor


14 comentarios:

  1. Hay escándalo de luz en tus letras. Luz que deslumbra por tanta belleza plasmada y trasmitida. Y sí, BAires es así como la pintas: una hembra hermosa con muchos amantes, pero amantes finos que le cantan y la miman; y tú debes ser uno de sus predilectos porque eres hermoso por dentro y por fuera. ¡Sublime escrito, POETA! Mi admiración, respeto y cariño. SOFIAMA

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    1. No sé que decirte Sofy, así que voy a apelar a la manera sencilla y legendaria. GRACIAS. Me pone muy feliz y me emociona semejante comentario elogioso. Te mando un beso. (Y ya que estoy un abrazo)

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  2. Como han cambiado los tiempos Nes, ahora pasás tus ratos en el Sheraton. :) La historia me trajo muchos recuerdos de la ciudad y deee otros tiempos pasados. Un abrazo.

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  3. Yo no Carlita. El protagonista del cuento se da cita en el Sheraton. Y claro es un hombre adinerado :)
    Y tienes razón. También la ciudad es protagonista. Otro abrazo.

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  4. Néstor, un encanto de descripciones de esta dama altiva que tanto queremos, la personificación de nuestra amada Buenos Aires que haces es maravillosa. Ese hombre que camina en la noche lluviosa por esta ciudad, que va al hotel elegante a tener una noche de amor con una mujer. Ese hombre que reflexiona se parece a muchos de nosotros, en él nos reconocemos profundamente. Una belleza de relato. Te mando un abrazo, Néstor.
    Ariel

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    1. Qué bueno Ariel. Haber logrado que podamos (puedas) reconocerte en el personaje del cuento me colma de alegría y supera cualquier expectativa que uno tiene cuando escribe. Gracias por los elogios. te mando un fuerte abrazo.

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    1. Gracias por lo de "Maestro" Carmen. Viniendo de ti me llena de orgullo.

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  6. Una historia de una noche lluviosa en tu ciudad, se parece a muchas ciudades de otros lugares. Pero tu te recreas en Buenos Aires, no conozco tu tierra pero seguro que si voy algún día encontraré ese detalle de la descripción de lugar.
    Un abrazo

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  7. Ciertamente que es verdad lo que dices María del Carmen. Hoy la llamada globalización a llevado a que muchas ciudades del mundo se parezcan. Al menos en su actividad urbana. "describe tu aldea y será universal". Esto lo dijo un ruso, creo que Tolstoi, y es una gran verdad. Gracias por tu visita. Un abrazo.

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  8. Me fascina esa admiración tan profunda por tu ciudad, esa que se cuela en los relatos y es una protagonista más que consigue admirarme y despertar las ganas por conocerla, resulta un excelente marco para ese encuentro amoroso tan sentido y esas palabras que se quieren escuchar aunque se sabe que quizás no son del todo ciertas.
    Un abrazo

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  9. Gracias Conxita. Siempre es una alegría verte por aquí. Como bien dices la ciudad "se cuela en mis relatos". Y es cierto. Jamás lo hago de una manera explícita o deliberada. Siento un cierto pudor al nombrarla, pero ella suele estar allí, como un personaje más, más alla de mis propósitos literarios. Te mando un cariño grande. Gracias por tu lectura.

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  10. Uno de mis favoritos Néstor, esa ciudad se me muestra seductora como tu prosa. Es como la vista desde arriba de un rascacielos, tan magnífica y encantadora.

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  11. Gracias por tu visita y por los elogios Bella. Te mando un cariño grande. Y pasa un fabuloso fin de semana!

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